Por qué en la vida, la única receta del éxito que sirve es la tuya

En la Vida la única receta es la tuya
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En los temas de desarrollo personal existen incontables filosofías. Desde el Dalai Lama y sus meditaciones hasta Tonny Robbins y sus programas de liderazgo. En la vida, el éxito es algo muy personal e íntimo, por tanto la receta del éxito que más puede servir es la que tu construyas.

La explosión de contenidos en Internet ha hecho que en el día de hoy tengamos tantas opciones, entonces: qué decidir, cuál utilizar. Todo puede ser demasiado complejo.

Me atrevo a generalizar, que las diferentes formas de abordar el reto de vivir la vida buscan una sola cosa: caminos para ser felices y exitosos. Es aquí donde las cosas se complican aún más, pues la definición de éxito varía desde tener libertad y acumulación financiera hasta la paz espiritual -no es que una vaya en contravía de la otra – entre los énfasis de los diversos enfoques.

Existen miles de artículos de cómo ser exitoso, consejos para la felicidad, para vencer tus miedos, N cosas que hacer antes de cumplir los ..20´,30, 40….. también a eso le podemos sumar una gran cantidad de investigaciones en neurociencia. La felicidad y el éxito hoy son una obsesión.

Sin el ánimo de confrontar las variadas filosofías, quisiera exponer mi punto de vista de porqué considero que la forma más directa para construir una vida completa es que cada uno de nosotros cree una fórmula propia para vivir el éxito.

¿Qué es el éxito?

La palabra éxito viene del latín exitus, que significa término o fin. Se relaciona con cuál es el sentido de lo que queremos en nuestra vida, es decir hacia donde buscamos dirigirnos. Existen diferentes enfoques, uno puede ser buscar acumulación de recursos, otros ser reconocido, ser popular, tener poder, pasar a la historia, prestar servicio a la comunidad, o sentirse tranquilo con quien se es.

De esta definición, parten muchas de las actividades y caminos que escogemos. Por ello es importante dedicar tiempo a esta reflexión, ella nos facilita evaluar como vamos en nuestros logros. Cada visión define un estilo de vida diferente, con consecuencias, relaciones personales y ubicaciones ante la sociedad.

 El éxito en la vida es algo muy personal e íntimo

Existen dos tipos de orígenes para las fórmulas del éxito: la primera es la experiencia personal de alguien que se siente exitoso, de este enfoque encontramos biografías y libros donde los autores explican cómo llegaron a ser lo populares que son.

Por otro lado, están las investigaciones, que buscan encontrar los patrones de comportamientos y pensamientos que hacen a los exitosos, lo que son. Para esto entrevistan a estas personas y generan conclusiones y métodos que nos hagan llegar a lo mismo que ellos son hoy.

Estoy seguro de que ambos orígenes tienen buenas intenciones, el tema de fondo es que, en cada uno de estos enfoques, quienes crean estas teorías tienen un sesgo hacia lo que definen ellos como “el éxito”.

Los valores de cada persona son únicos, por tanto, la aproximación a la llamada “superación personal” también lo es. Antes de buscar la receta para el éxito es posible que sea más importante preguntarnos: ¿qué es una vida exitosa para nosotros?

Es imposible delegar la tarea de vivir la vida

Muchas fórmulas en esencia buscan que “optimicemos” nuestro camino al éxito. Por tanto, si seguimos unas prácticas, unas rutinas y unos consejos, llegaremos rápidamente a vivir la vida que ellos visualizan para si.

Todas las lógicas que busquen empoderarnos y orientarnos a la acción tienen sentido, el hecho es que seguir a muchos autores, nunca remplazará el coraje necesario que requiere ir y hacer las cosas en el mundo real y aprender en el hacer. Construir nuestra experiencia es necesario para entendernos y valorar las actividades que nos iluminan y que cimentan nuestro rumbo en la vida; incluso nos llevan a entender que nos hace infelices.

Por otro lado, cuál es el sentido de optimizar nuestra vida – llegar más rápido al éxito-, si la esencia de la vida es vivirla y aprender de ella, con sus puntos altos y sus bajos. Habrá cosas que a otros les funcionan y que a nosotros no y viceversa; el punto importante es probar, si nos sirve y nos gusta seguir haciéndolo. Vivir el proceso o el camino de cada cual, es ya la ganancia.

Crear nuestra fórmula es divertido

El cerebro humano naturalmente busca diversidad y nuevas experiencias, es por esto que ensayar nuevas cosas y salir de nuestra “zona de confort” es algo emocionante. Elaborar nuestra fórmula del éxito implica ser curioso, ver los problemas desde otras perspectivas, probar diferentes actividades y conocer nuevas personas. Es una actividad creativa, de descubrimiento y exploración.

Si queremos intentar Yoga, meditación, leer a Paulo Coelho o “Padre rico, padre pobre” -un libro orientado al éxito económico – podemos probar, está muy bien. La idea es siempre buscar ser conscientes de qué prácticas nos generan buena energía y resultados. Utilizando una cita atribuida al poeta japonés siglo XVII Matsuo Basho:

“No sigo los pasos de los sabios. Busco lo que ellos buscaron.”

Crear nuestra fórmula del éxito, requiere, confrontar nuestros pensamientos y sentimientos con la realidad. Lo más importante es mantener el camino de búsqueda.

Puedes modificar la receta cuando lo necesites

Por las condiciones internas o externas, la vida siempre está cambiando. Cuando ya superamos algo, queremos aprender cosas nuevas. Parte esencial en el crecimiento personal es evolucionar, ya sean las habilidades que queremos desarrollar, las metas que nos fijamos, la manera en que pensamos o sentimos. Lo interesante en la vida es que no hay una sola forma de hacer las cosas, hay muchas. Por tanto, podemos probar infinidad de recetas.

La receta de nuestro éxito no son unas leyes inmutables de la vida, las podemos modificar a partir de nuestros aprendizajes, teniendo en cuenta evitar decretos limitantes, o construidos alrededor del miedo a enfrentar situaciones. ¡La receta del éxito debe generarnos éxito!

Para evitar que nuestra receta sea limitante, es importante cuestionar la validez de nuestros supuestos y creencias constantemente alrededor de lo que funciona desde nuestros aprendizajes.

Construir el éxito es un ejercicio que no termina

Lo que funcionó en el pasado, no necesariamente funcionará en el futuro. Nuestra fórmula del éxito es un trabajo constante y un compromiso profundo que requiere de adaptación a las condiciones constantemente cambiantes de nuestra vida. Para esto empieza a entender qué es el éxito para ti – no basado en expectativas a veces auto impuestas de otros – sino en lo que te hace sentir bien naturalmente.

Crear nuestra receta del éxito se trata de entender que buscamos de la vida, ser flexibles, aceptarnos, tratarnos bien, explorar nuevos límites y afrontar nuestros miedos.

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